Una conversación con Berta Pascual
«Hacia mí» es un pañuelo creado por Berta Pascual especialmente para Biscuit. Un diseño propio, nacido de una experiencia que transformó su vida y al que ha dado el nombre de «Hacia mí».
Publicista, creativa y una persona a la que nos une un cariño especial desde hace años, Berta encontró en la creatividad una manera de dar forma a parte de lo vivido.
Después de atravesar un cáncer de mama, este estampado habla de transformación, de volver a una misma y de mirar hacia delante. Una golondrina, naturaleza, color y movimiento dan forma a una historia en la que conviven la libertad, el aprendizaje y, sobre todo, la esperanza.
Volver a encontrarse
Berta, cuando miras ahora «Hacia mí», ¿qué parte de tu historia sientes que vive dentro de este estampado?
Siento que es precisamente de las experiencias difíciles de las que más aprendemos. Haber atravesado un cáncer de mama ha supuesto un punto de inflexión que me ha permitido conocerme y volver a encontrarme.
Por eso he querido transmitir que, siempre que haya vida, existe una oportunidad para vivir de una manera auténtica y coherente con una misma.
El color representa mi optimismo. Trabajo mucho con él porque, para mí, es como la banda sonora de una película. ¿Te imaginas una película sin música? Yo tampoco me imagino mi día a día sin color.
¿Qué necesitabas contar con «Hacia mí» que quizá no sabías cómo expresar con palabras?
Me dejé llevar. No quise limitarme a nada demasiado concreto; quería crear algo sencillo que reflejara la belleza de volar siendo libre y auténtica. Ser verdad. Ser una misma.
Como decía mi padre: «El sol sale todos los días». Cada mañana tenemos una nueva oportunidad para ser quienes queramos ser.
Hacia una misma
La golondrina parece estar siempre avanzando. ¿Qué significa para ti ese vuelo y ese “ir hacia mí”?
Ese vuelo significa esperanza, vida y energía. Significa libertad, juego y salud. Representa el privilegio de poder vivir plenamente.
Gracias al apoyo de la Asociación Generar Salud he aprendido muchas cosas sobre la vida y, sobre todo, a volver a mí en todos los sentidos: volver a casa, volver a sentir y volver a conectar conmigo misma.
Para mí, volver hacia una misma significa saber quién eres y ser coherente con lo que sientes, piensas, dices y haces.
Eres publicista y estás acostumbrada a transformar ideas en imágenes y mensajes. ¿Cómo ha sido hacerlo cuando esta vez la historia partía de ti?
Me encanta leer, diseñar, aprender, bailar, jugar, la cerámica, meditar, pintar, la fotografía. Todas estas actividades me ayudan a conectar con lo más íntimo de mí y, desde ahí, a conectar también con los demás.
Siento que el cáncer de mama no es de color rosa, ni quiero que nadie piense que estoy tratando de convertirlo en algo bonito. Lo que deseo transmitir es que la vida hay que vivirla despierta y agradeciendo cada cosa, porque nada es para siempre, y cuando das las cosas por hecho y vives en piloto automático dejas de ver las cosas importantes y extraordinarias.
Conectar con los pequeños detalles, sentir gratitud y compartir con los demás: eso es la vida.
En un proceso así conviven muchas emociones: miedo, incertidumbre, cansancio, calma, esperanza… ¿Qué te ayudó a hacerles espacio y a volver a mirar hacia delante?
Sí. He aprendido a escuchar todas esas emociones y a entender que cada una tiene algo que decirnos. No se trata de rechazarlas ni de intentar estar bien constantemente, sino de reconocerlas, permitirnos sentirlas y descubrir qué podemos aprender de ellas.
Mi familia me ayudó muchísimo: mi marido, mis hijos, mis padres, mis hermanas, mis sobrinos, mi abuela, mis tíos, mis primos y mis amigos. También aprendí mucho sobre el poder que tenemos para formar parte activa de nuestra recuperación y sobre cómo nuestras emociones pueden influir en nuestro bienestar.
El cuerpo habla. Gracias a la medicina cuerpo-mente, he aprendido que poseemos recursos internos muy poderosos y que podemos activar mecanismos naturales de nuestro organismo que contribuyen a generar salud.
«Hacia mí» x Biscuit
«Hacia mí» nace de algo muy tuyo. ¿Qué te hizo pensar que Biscuit era el lugar adecuado para compartirlo?
Biscuit es una marca con la que conecto profundamente desde que la descubrí, hace ya más de catorce años. Busca la singularidad de cada mujer y la belleza única que todas tenemos.
Me une una bella amistad con Katia y Paul, y les agradezco la oportunidad que me han brindado para compartir libremente mi proceso con todas vosotras.
También nos permite ayudar, a través de los beneficios obtenidos, a la Asociación Generar Salud, para que pueda continuar con su precioso proyecto y seguir acompañando a otras personas como tan bien lo ha hecho conmigo y sigue haciéndolo.
Una celebración de la vida.
¿Qué te gustaría que encontrara alguien en «Hacia mí» cuando se ponga este pañuelo?
Que estamos vivas y que cada día es una nueva oportunidad para ser quienes queramos ser.
Quizá por eso la golondrina tenga tanto sentido.
Porque lleva consigo lo vivido, pero sigue volando.
Una colaboración solidaria.
«Hacia mí», también mira hacia otras.
Los beneficios obtenidos con «Hacia mí» se destinarán a la asociación Generar Salud, que acompaña a personas que atraviesan procesos de enfermedad y otras situaciones difíciles. Una asociación que también acompañó a Berta en su proceso, ayudándola a aprender a generar salud y a vivir de una forma más plena.







